La humanidad necesaria para crear.

FOTO: ENRIQUE TOBIO

Hace quince años que en Fototaller Monte Grande abrimos las puertas para mirar a través de una cámara. En todo este tiempo vimos pasar mucha gente, una pandemia, crisis económicas, tecnologías y maneras de fotografiar.

Pero hay algo que nunca cambió: la emoción de ver una imagen cobrar vida, de encontrar en una foto algo que dice más que mil palabras.

Hoy la fotografía está viviendo un momento único. Todo el mundo tiene una cámara en el bolsillo. Las redes están llenas de imágenes, y la inteligencia artificial ya puede inventarlas sin que nadie siquiera apriete un disparador. Entonces aparece la gran pregunta:

¿qué lugar le queda al fotógrafo?

Y la respuesta es sencilla, pero poderosa: el fotógrafo sigue siendo el que tiene mirada y la humanidad necesaria para crear y contar historias.

El que no se conforma con ver, sino que elige cómo mirar. El que encuentra una historia en lo cotidiano, un gesto en la sombra, una emoción en el silencio. Las herramientas cambian, pero la mirada no se reemplaza.

Podemos usar la IA, la edición digital o cualquier técnica que venga, pero lo importante es desde dónde miramos y por qué queremos contar algo. Eso no lo hace una máquina. Eso lo hace una persona sensible, curiosa y crítica. Eso lo hace un fotógrafo que siente y piensa. O que piensa y siente. Finalmente se expresa y comparte para que alguien complete su trabajo al recibirlo. Y cuando hablamos de compartir lo hacemos pensando y creyendo fervientemente en la fuerza del papel, la copia impresa, la página o el cuadro colgado. Hacia allí vamos en Fototller Monte Grande. Queremos “tocar” las fotos.

En los próximos años la fotografía va a ser más libre, más mezclada: real y creada, docu-

mental y poética. Y nosotros, los fotógrafos, vamos a tener que aprender a movernos entre esos mundos: ser autores, narradores, editores, constructores de sentido. Por eso en Fototaller Monte Grande no solo enseñamos a usar una cámara. Enseñamos a mirar, pensar y crear. A encontrar una voz propia entre millones de imágenes. A usar la técnica como herramienta, no como destino. Porque el futuro de la fotografía no está en la tecnología, sino en las personas.

Y el futuro del fotógrafo es aprender a mirar de nuevo, con la misma curiosidad que tuvo la primera vez que tomó una foto.

Gracias por seguir mirando con nosotros.

Leonardo Marino

Co-coordinador de Fototaler Monte Grande

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